Los escenarios a los que se suben Amyl and The Sniffers cada vez son más grandes, pero su energía, intensidad y pasión continúa concentrada a la máxima potencia. La leyenda de esta banda de Melbourne sigue cuantificándose en los litros y litros de sudor que derraman en salas y festivales de todo el mundo. Lidera las operaciones la que quizá sea la mejor frontperson del rock actual: Amy Taylor. Una fuerza de la naturaleza que derriba a empujones las rancias diferenciaciones entre frontman y frontwoman.
Lo más curioso de su exitoso caso es que en su discografía se funden lo general y lo concreto. Aunque su lenguaje punk es totalmente universal (porque las cosas dichas a gritos las entiende cualquiera, ¿no?), Amyl and The Sniffers han conseguido revitalizar una tradición puramente local: la del pub rock australiano de los setenta. Esa atmósfera de alboroto, hermandad y, por qué no decirlo, cierta mugre es la que el cuarteto consigue reproducir allá donde toque.





