Miguel Poveda es, sin duda, una de las figuras más puras, versátiles y necesarias de la música española contemporánea. Desde que en 1993 arrasara en el Festival de las Minas de La Unión, el cantaor catalán ha construido una carrera basada en el rigor interpretativo y una curiosidad insaciable que le ha permitido transitar con maestría entre el flamenco más ortodoxo, la canción popular y la poesía. Su voz, dotada de un matiz emocional único, ha servido de puente para que géneros tradicionales recuperen su brillo en el siglo XXI, consolidándose como un artista transversal respetado tanto por la crítica especializada como por el gran público.
Dentro de su extensa discografía, Coplas del querer (2009) supuso un antes y un después no solo en su trayectoria, sino en la cultura musical del país. Con este trabajo, Poveda logró algo extraordinario: despojar a la copla de antiguos estigmas para devolverle su valor artístico y literario, llevándola a lo más alto de las listas de ventas con discos de oro y platino. Este proyecto, galardonado con tres Premios de la Música, sigue siendo hoy un referente de cómo la tradición puede dialogar con la modernidad desde el respeto absoluto y la excelencia sonora.





