Hace más de quince años que el gran Enrique Morente no está entre nosotros, pero el espíritu que alumbró el milagro de “Omega” ha seguido bien presente gracias a su vasta influencia y a los músicos que se aliaron con él para proponer una visionaria fusión entre flamenco y rock, bajo el influjo de la poesía de Federico García Lorca y Leonard Cohen, que prácticamente dio lugar a un nuevo lenguaje musical, sembrando una influencia que se ha prolongado a lo largo de las últimas décadas. La combinación de electricidad rock y jondura flamenca es hoy en día un lugar común, pero entonces se antojaba una irreverente osadía. Se cumplen ahora treinta años de aquel hito, y la efeméride demandaba que Lagartija Nick volvieran a recuperar al elenco de colaboradores con quienes han ido exhumando puntualmente la magia de aquel irrepetible trabajo.





