Para todos aquellos que han crecido en el skate de los 80, Tommy Guerrero no necesita presentación. Fue parte de la gran Bones Brigade, el equipo de élite de Powell & Peralta. Pero había algo que le diferenciaba: él era el patinador callejero en tiempos en los que la verticalidad era tendencia; gracias a sus vídeos en San Francisco, comenzó a conocerse el Street Skating.
Al igual que compañeros como Steve Caballero, Guerrero se volcó en la música. Tras años de guitarra y programación, se convirtió en un respetado artista con más de diez álbumes a sus espaldas. A esto debemos añadir que fue uno de los creadores de marcas de skate como Real y Krooked, convirtiéndose en una de las figuras más discretas pero influyentes del Bay Area. Charlamos con él sobre su último disco, “Perpetual”, patinaje y arte…





