Cuando se habla de Tinariwen, se habla del desierto convertido en música. Con sus largas túnicas y los turbantes tuareg, los shesh, este colectivo nacido entre las dunas del Sáhara es el origen de lo que hoy se conoce como desert blues, un estilo que ellos llaman assuf, una palabra en lengua tamasheq que significa ‘nostalgia’ o ‘añoranza’.
Tras cambiar los Kaláshnikov por guitarras al final de la rebelión tuareg de los años noventa, Tinariwen convirtieron su historia en poesía eléctrica: voces graves que resuenan, guitarras que vibran y ritmos que laten, convirtiéndolos en auténticos rebeldes del rock ’n’ roll. ¡Ahora tendremos la oportunidad de verlos en directo el 17 de abril en La Paloma!





